Rastrillando

El festín de los lob@s…

Mario Munguía Murillo /    2018-07-09
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Algo debe tener Guillermo Padres Elías, -independientemente de todos los adjetivos que usted quiera agregarle-; pero a tres años, sus enemigos lo siguen pronunciando diariamente, y su fantasma permea en boca y pensamiento de los actores funcionarios-políticos.

El Memo –para los amigos-, está recluido en una penitenciaria; a ganado todos los asuntos del que se le acusa, pero aún lo tienen encerrado, seguramente por cuestiones de política de Estado. Opinan, en cortito, varios abogados –incluso priistas- que el Memo ya debería estar libre y, seguir los procesos en libertad.

A tres años, aún se le sigue culpando de lo que pasa hoy, y los funcionarios-políticos  justifican así su mal desempeño, sus argumentos son ya disco rayado, nadie les cree.

Podemos decir muchas cosas de él, podemos no estar de acuerdo con lo que hizo en su gobierno, podemos acusarlo de los baches en la luna, podemos seguir alimentando odio hacia su persona y familia; pero al final, el Memo caminara libre por la ciudad, les guste o no.

Tres años, mitad del gobierno de Claudia Pavlovich, y sigue en pie la promesa desde que fuera diputada local, y senadora, de resolver el eterno barril sin fondo que ha sido  la carretera de cuatro carriles-autopista le dicen ahora, y eso hace que el costo de construcción se eleve exponencialmente, usted me entiende- ; el apellido permea en muchas oficinas de gobierno, en puestos de dirección, todo queda en familia.

II

Los aullidos de lamento de los lob@s, se escuchan por toda la geografía sonorense, y los medios afines repiten el eco. Mientras los lob@s Alfa se lamen los labios, uno en señal de triunfo y, el otro lamentando su derrota.

Estas campañas que hemos  vivido en Sonorahan sido las más insípidas e insultantes a la inteligencia de los sonorenses; entre concursos de baile, maratones -carreritas, diría Ricardo Bours-, promesas de “renovación” (¿renovar qué?) ataques personales y familiares, insultos, mitotes y “demandas”; además, de las más costosas en términos económicos y sociales.

Ahora, que la alternancia ha vuelto a llegar una vez más a la presidencia de la república, de donde depende todo en este país, veremos cómo le va a Sonora. Al tiempo.

Lilly Téllez, gano la elección a Senadora, igual Alfonso Durazo, pero algunos periodistas se sienten –aún- agraviados porque los llamo “comentócratas” y “opinólogos locales” y esto no se lo perdonaran nunca; lo cierto, es que ese “agravio” forma parte de la carencia de creatividad de los políticos-funcionarios que dirigieron las campañas de sus candidatos.

Ella, la Lilly, fue y recibió su constancia de Senadora electa, como lo marca el protocolo y obligación del candidato; ahora, esperara el día para presentarse en el Senado de la República. Mientras que su contrincante, la hija de Manlio, no se presentó, mando un “propio” y esto, deja muy mal parado al partido que la postulo, el PRI. La forma es fondo, dicen en política.

Mientras, en el mismo tenor que doña Lilly, la presidenta municipal electa, Celida López, fue objeto de críticas, dicen los comunicólogos, y de algunos permanecerán sus nombres sobre el escritorio de la presidencia municipal. 

Ambas damas, ganaron con mucho margen de votos.

III

Los otros candidatos perdedores, regresaran a sus curules unos y, otros a sus  puestos de funcionarios que tenían. Al final, no perdieron, solo jugaron una especie de ruleta rusa. Todo, por no creer que AMLO ganaría la contienda, así lo “dijeron” las encuestas nacionales desde un principio.

Y en el caso Sonora, las encuestadoras oficiales, aseguraron que Silvana y el “patodelucas” –por poner solo un emblemático ejemplo-  iban en primer lugar con un amplio margen de diferencia y, la realidad era otra. Luego entonces, Ceballos y Tapia, les mintieron a sus candidatos.

La mejor encuesta, y se lo dije a algunos candidatos, es la opinión de la gente común, la que espera transportase a su trabajo y la escuela todos los días en el ruletero, la que va al mercado, la que va al Seguro Social o cualquier otra clínica de salud del gobierno, la que paga el recibo del agua, luz, gas, gasolina e impuestos. Ellos y ellas, nunca son escuchados.

Pero, mejor a’ì se las dejo. Termino la contienda, llegaron las vacaciones, llovió en Hermosillo y el Estado, y todos, incluyéndome a mí, tenemos derecho a unas merecidas vacaciones…¡¡¡SARAVAH!!!

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