Ley 4, la revancha. Y la encuesta de TM Reporte

Arturo Soto Munguia /    2019-09-11
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Ayer se presentó en el Congreso del Estado la iniciativa de reforma a la Ley 4 de la Universidad de Sonora y, de acuerdo con uno de sus promotores, el maestro Ismael Mijares Sosa ha sido puesta en conocimiento de todas las fracciones parlamentarias, detectando un consenso sobre la necesidad de actualizar la legislación universitaria, aunque falta definir el sentido y los alcances de dicha actualización.

 

Maestro de tiempo completo en el departamento de Geología de la Unison, Mijares Sosa sostiene que básicamente lo que esta reforma plantea es equilibrar la representación de las unidades regionales, modificar la estructura administrativa, desconcentrar el mando y democratizar los procesos de elección de autoridades.

 

Junto a su hermano Carlos y otros tantos que participaron en el movimiento de resistencia contra la Ley 4 y ahora forman filas en Morena, Ismael explica en qué consiste esta nueva reforma.

 

La exposición de motivos fue leída por la coordinadora parlamentaria de Morena, Ernestina Castro Valenzuela y turnada a comisiones para su posterior análisis, dictaminación y en su caso aprobación en el pleno.

 

Antes, tendría que socializarse la discusión de esta reforma que vendría a replantear el marco jurídico que desde 1991 rige la vida interna de la Máxima Casa de Estudios, no sólo en lo administrativo pues al reeditar órganos de representación como el Consejo Universitario y los Consejos Directivos (con otros nombres), así como las funciones del Colegio Académico y la Junta Universitaria, e incluso las facultades del rector, el debate entra en el carril de la política y el reacomodo de los grupos que históricamente han disputado el gobierno en la Unison.

 

Actualmente, sostiene Mijares Sosa, las unidades regionales tienen el mismo peso en la toma de decisiones, que la unidad centro, cuando un solo departamento, como el de Derecho o el de Ingeniería Industrial tienen más alumnos y docentes que algunas de ellas; la elección del rector se concentra en la Junta Universitaria y el rector tiene facultades para el nombramiento de vicerrectores a partir de ternas; éstos a su vez nombran a los directores de división y a los jefes de departamento.

 

Esta estructura vertical ha permitido la continuidad de un grupo en el gobierno de la Universidad, que no permite a circulación de ideas ni la alternancia. En lo académico esto afecta porque muchos proyectos y programas se estrellan en la burocracia. Incluso las decisiones sobre nuevas carreras y hasta el número de grupos son decisiones que toma la administración sin tomar en cuenta a la comunidad académica.

 

Eso también provoca la opacidad en el manejo de los recursos financieros, apunta.

 

Aunque está muy lejos de vivirse aquel ambiente que en 1991 generó la reforma a la Ley 103, y los álgidos meses que le precedieron, el debate sobre esta nueva reforma podría crecer en los días que vienen, avizorándose un nuevo choque entre quienes sostienen que la Unison ha avanzado en sus labores sustantivas y la modernización de su infraestructura, el crecimiento de la matrícula, los logros académicos y la estabilidad política con la Ley 4, y quienes al parecer regresan por sus fueros en una coyuntura donde la correlación de fuerzas políticas en el estado ha cambiado.

 

Veremos en qué para todo esto.

 

II

 

De muy buen ánimo se vio a la gobernadora Claudia Pavlovich en la premiación del primer concurso de dibujo infantil “Sonora con Actitur” que tuvo como temática la atención al visitante, como una forma de fomentar la cultura de servicio y los valores entre niños y jóvenes.

 

Y no es que uno defienda al patriarcado opresor, pero las tres ganadoras del concurso fueron niñas, aunque dijo la gobernadora que ella no metió las manos en la elección.

 

El buen ánimo de Claudia Pavlovich quizás se debió a que en las últimas cinco encuestas nacionales que se han hecho sobre la aprobación y calificación de los gobernantes estatales, no ha abandonado el top five, y en otra sobre posibles precandidatos presidenciales ocupa el primer lugar entre personalidades de su partido.

 

No pude resistir la tentación de preguntarle al respecto, y reiteró lo que ya me había dicho en una ocasión: “¿La presidencia? Ni aunque fuera plurinominal”, aludiendo a que aún tiene mucho por hacer en Sonora y eso requiere de toda su atención.

 

Lo que sí me interesa, agregó, es salir bien calificada entre los sonorenses, y eso sí lo estamos logrando.

 

III

 

Y a propósito de calificaciones y precandidatos, la empresa TM Reporte dio a conocer ayer una interesantísima encuesta en la que aparecen algunas sorpresas rumbo a las candidaturas al gobierno del estado en 2021.

 

Un dato interesante, por ejemplo, es que el personaje más conocido entre una larga lista de probables candidatos por todos los partidos es Ana Gabriela Guevara, que supera a Ernesto Gándara en una relación 81-63, y también es la que más agrada a los encuestados. Y digo que el dato es interesante porque a Ana Gabriela le ha llovido en su milpita en los últimos meses, pero evidentemente eso no ha mermado su popularidad.

 

Con el Borrego no hay sorpresa porque aparece liderando las preferencias entre ciudadanos con un 25%, y entre priistas con 57% superando en ambos casos la suma del resto de los posibles en el PRI (Ernesto de Lucas, Ernesto Pompa, Rogelio Díaz Brown). También supera a cualquier potencial candidato de cualquier partido en Hermosillo, donde se concentra casi un tercio de la votación del estado.

 

Tampoco hay sorpresa en que la imagen del PRI se mantiene muy a la baja, encabezando la lista de partidos por los que la gente nunca votaría. Sin considerar partidos, Ernesto Gándara aparece como el que acumula más puntos en la pregunta sobre quién debe ser el próximo gobernador de Sonora.

 

En contraparte, la gente se siente más identificada con Morena en un 32%, contra un 19% del PRI y un 14% del PAN.

 

En Morena, Lilly Téllez le gana a Alfonso Durazo, tanto en población abierta como entre simpatizantes de ese partido, donde aparece con 24 puntos contra 21 de Durazo y 14 de Célida López.

 

Las sorpresas aparecen a la hora de los cruces entre posibles candidatos de todos los partidos.

 

Por ejemplo, si los candidatos fueran Antonio Astiazarán (PAN); Ernesto Gándara (PRI); Arturo Bours (Morena); María Dolores del Río (MC), Ana Gabriela Guevara (PT), Ricardo Bours (independiente), gana Arturo Bours, le sigue El Borrego y luego Ana. Ricardo Bours aparece con apenas 1% y Astiazarán con 9%.

 

En el mismo ejercicio, pero llevando al Potrillo Pompa como candidato del PRI, las tendencias prevalecen, aunque el secretario de gobierno bajaría a 18%.

 

Al incluir a Alfonso Durazo como candidato de Morena, ganaría con el 31% seguido de El Borrego con 20%, Ana Gabriela con 9% y Astiazarán con 8%.

 

Si Célida López fuera la candidata de Morena y El Potrillo del PRI, ganaría la alcaldesa en una relación 30-18.

 

Si la candidata de Morena fuera Lilly Téllez y el del PRI Ernesto Gándara, ganaría Lilly Téllez en una relación 32-20, y si el candidato del tricolor fuera el Potrillo, ganaría la senadora en una relación 32-18.

 

A la pregunta “¿Quién cree usted que debe ser el próximo gobernador(a) del estado?”, El Borrego gana con 15.5%, seguido de Lilly Téllez con 13%, Ana Gabriela con 11%, Alfonso Durazo con 9%, Ricardo Bours con 8.2%, Antonio Astiazarán con 7.4%, Célida López con 5.2%, María Dolores del Río con 4.5%, Damián Zepeda con 2.9% y Miguel Ernesto Pompa con 1.9%.

 

Ahí se las dejo.

 

IV

 

Por último, el que le puso el cascabel al gato de los dichos y los hechos fue el dirigente estatal del PRI, Ernesto de Lucas, al anunciar el compromiso para devolver las prerrogativas que por ley le corresponden a su partido, para que esos recursos sean destinados a estancias infantiles.

 

Esperemos en los próximos días a ver quién hace suyo ese compromiso en el resto de los partidos.

 

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