¿Y dónde están los operadores?

Arturo Soto Munguia /    2020-02-14
Publicar en:  

Las fracciones parlamentarias de todos los partidos políticos presentaron recientemente sendas agendas para el periodo ordinario que corre, y en ellas destacan temas bien ‘cool’: medio ambiente, protección animal, políticas de género, empleo, salud, infraestructura, y otros sobre los que sin duda hay que avanzar en adecuaciones normativas para empatar la legislación con la realidad.

 

Hay, sin embargo otros temas de coyuntura que requieren no sólo un conocimiento profundo de las leyes, un rubro en el que la mayoría de los diputados no acreditan una calificación aprobatoria, aunque eso no es tan importante si consideramos que para ello tienen contratados a especialistas que sí se han quemado las pestañas en los complicados vericuetos del derecho.

 

Nos referimos a las solicitudes de juicio político contra un par de alcaldesas, y el escabroso asunto de Bácum y su gobernabilidad en riesgo.

 

Son tres casos que requieren, además del conocimiento de las leyes, una muy buena mano izquierda para afrontarlos.

 

En Guaymas la gobernanza está rayando en el terreno de lo absurdo. Los enormes problemas de seguridad pública y otros servicios están afectando seriamente la vida cotidiana en el puerto, pero las cosas pasan del desánimo a la risa loca y luego al llanto cuando se observa la manera en que esos asuntos se abordan en el máximo órgano de gobierno que es el cabildo.

 

Francamente las sesiones de ese cuerpo colegiado se han convertido en un mal programa de comedia populachera, donde todos compiten entre sí por ver quién saca el madrazo más ingenioso, el berrinche más espectacular, las propuestas más churrigurescas o las puyas más lacerantes para hacer enojar a la alcaldesa Sara Valle.

 

En Navojoa no cantan mal las rancheras. Ya hubo hasta una toma de palacio municipal y la alcaldesa Rosario Quintero ha sido muy eficaz y eficiente en ir dinamitando todos los puentes con las diversas fuerzas políticas, incluidas las de la alianza que la llevó al poder.

 

Ambas tienen en su contra sendas solicitudes de juicio político que podrían derivar en la revocación de mandato. Ambas llegaron a la presidencia municipal empujadas por la alianza que encabeza Morena, pero no pertenecen a ese partido. Sara Valle viene del PT y Rosario Quintero del PAN, aunque llegó a la alianza por el PES.

 

Morena puede fácilmente lavarse las manos en caso de que las cosas se compliquen.

 

En el caso de Bácum, la alcaldesa Benita Aldama viene del PT y llegó como interina después de que el alcalde electo fuera detenido en Estados Unidos al pretender ingresar con una identidad falsa que le evitara sospechas después de que en 2011 purgó una condena por tráfico de cocaína en el vecino país.

 

Rogelio Aboyte Limón ya está libre y se prepara para volver a palacio municipal, ya sea en lo que resta de esta administración, ya sea como candidato en 2021.

 

Cualquiera que sea el caso, estos tres temas llegarán más temprano que tarde al Congreso y allí se les tendrá que buscar una salida política que resuelva y no que complique más el panorama en esos municipios.

 

La pregunta es si en el Congreso hay la capacidad para darle ese abordaje, y si el conflicto interno en algunas bancadas abrirá la brecha para el revanchismo y el ajuste de cuentas hasta personales. Qué nervios.

 

II

 

Sonora apareció entre los cuatro estados de la república que están aguantando el cerco de la recesión, generando 9 mil 500 empleos en el primer mes del año, según cifras del IMSS dadas a conocer ayer por el secretario de Economía, Jorge Vidal Ahumada.

 

El propio subgobernador del Banco de México, Jonathan Heat reconoció recientemente que la caída en la actividad económica del país es generalizada y proviene de disminuciones en la agricultura, la industria, los servicios y el comercio, donde los empleos cayeron en un 27 por ciento respecto al mismo mes del año pasado.

 

Pese a ello, Sonora destaca con la creación del 13.7 por ciento de los empleos a nivel nacional, que fue de 68 mil 955, sólo después de los estados de Baja California, Nuevo León y Jalisco, que son altamente competitivos y se caracterizan por su dinamismo económico, declaró ayer Vidal Ahumada, citando cifras del IMSS dadas a conocer ese mismo día.

 

De acuerdo con el funcionario, esto obedece a la confianza del sector empresarial en el gobierno de Claudia Pavlovich y a las ofertas que en materia de agua, energía solar, conectividad, logística y gas mantiene Sonora.

 

III

 

El pasado 22 de octubre, los bomberos del Hermosillo consiguieron el registro que oficializa la constitución del primer sindicato en ese gremio; ayer, el cabido capitalino aprobó el convenio que regirá su relación laboral con el ayuntamiento.

 

El hecho es importante porque los tragahumo han tenido en el pasado reciente serias confrontaciones con las autoridades municipales de este y otros trienios debido a que sus condiciones laborales y contractuales dependen fundamentalmente de la nómina municipal, una cobija que si se jala para tapar a unos, destapa a otros.

 

Hay además una relación tirante, pues los bomberos desempeñan un trabajo de alto riesgo y la comunidad suele verlos como los súper héroes de la película. Sin embargo a lo largo de los años y bajo esa premisa, se han negociado condiciones que convierten a algunos de ellos en los empleados mejor pagados, sobre todo a partir de bonos, compensaciones e ingresos extra.

 

Claro que tocar este tema es complicado, pues todos estaremos de acuerdo en que un trabajo donde cotidianamente se está arriesgando la salud y la vida merece ser bien pagado y asegurado.

 

El punto es que los regidores llegaron a un acuerdo con los tragafuego y se espera que con este convenio se armonicen las relaciones entre las partes, si bien todavía faltan las firmas respectivas y enviarlo al Tribunal de Justicia Administrativa para protocolizarlo.

 

Aunque el convenio no incluye la solicitud de incremento salarial, sí establece acuerdos para que los bomberos no estén batallando cada año con algunos beneficios se otorgaban más por usos y costumbres que por un ordenamiento legal, como uniformes y equipamiento.

 

Ahora ya aparece como un primer contrato colectivo que puede ser revisado cada dos años, o anualmente a solicitud de una de las partes, brindando garantías y seguridad laboral.

 

 

También me puedes seguir en Twitter @Chaposoto

 

Visita www.elzancudo.com.mx

 

Opiniones sobre ésta nota
Envía tus comentarios