Rastrillando

La maldición de Chico Romero…

Mario Munguía Murillo /    2020-07-27
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Bahía de Kino, playas de arena blanca y atardeceres de fuego
escarlata ¿Qué maldición heredaste?

Cuenta la leyenda que Chico Romero –el último cacique Seri- fue
expulsado junto con su tribu de Hahjö Itcoj, Soosni Itáa (Kino viejo)
su feudo, su pedazo de arena y mar (mucho antes de que el Adamo
Gilg llegara) cuando los campos de algodón y trigo de la costa de
Hermosillo florecieron.

En aquellos años, el campo pesquero –hoy poblado Kino Viejo- y la
tribu vivían en armonía, cada quien respetaba su espacio, ambos
compartían lo que el generoso mar les ofrecía.

Ante sus ojos, ven la invasión hacia el norte que le nombraron Kino
Nuevo. Surgen las casas de “material” y grandes ventanas; poco a
poco los 17 (más – menos) kilómetros de playa son ocupados por el
invasor yori, que, además, impedía que los nativos acamparan en
su nuevo territorio conquistado.

¿Porque Bahía de Kino no se ha desarrollado turísticamente?
Esto lo publique el Jueves de 14 Septiembre 2017, y le puse por
título Kino mágico…

“Fue a mediados de los años ‘60s cuando se pavimento la ruta de
Hermosillo a Bahía de Kino; el poblado creció en habitantes pues la
bahía era refugio natural de los barcos camaroneros que
incursionaban más allá de las aguas frente a Guaymas y
Huatabampito.

Al inicio de los años ‘70s, el arquitecto Marín (no recuerdo su
nombre) inicio el proyecto que seguramente hubiera detonado el
turismo en las arenosas playas. Construyo los condominios
Jaqueline que aún sobreviven; hizo el aeropuerto y lo pavimento
porque aterrizo por primera vez un jet que traía a la familia Real del
Sha de Iran; construyo los chalets que aún se pueden ver cuando
uno llega a la Bahía, hoy invadidos porque fueron abandonados; y
organizo el club de yates.

¿Qué paso? Lo de siempre, las envidias de los empresarios
sonorenses (hermosillenses) que no hacen ni dejan hacer y,
siempre quieren ganar sin invertir. Eso paso. Nace Kino Nuevo que
marca la diferencia social entre ricos y pobres.

Llegan los gringos que compran terrenos, construyen pero, la
mayoría trae sus mobil homes y sus suministros, gastando solo lo
elemental y que no contribuye a la economía local.

Semana Santa es la época en que los hermosillenses pasan sus
vacaciones; la gran mayoría “acampa” y lleva su propia comida
porque los precios suben sin control; normalmente Kino es caro en
sus servicios. Y es esto lo que impide su desarrollo, espanta al
turista que va una vez pero no vuelve, se van a San Carlos,
Guaymas.

En este contexto nace Kino Mágico, un complejo turístico que bien
manejado podría ayudar a la economía de Bahía de Kino; dicen que
“está muy bonito”, no lo conozco, pero si es cierto, y los precios por
los servicios son acordes a la gran mayoría de hermosillenses que
buscan el entretenimiento familiar pues…ahí está”.

Así como grillaron al arquitecto Marín, hoy se oponen a que les
resuelvan el problema de drenaje y, esto, impide que el desarrollo
llegue a Bahía de Kino.

¿Quiénes son las personas interesadas en que el poblado se
desarrolle? ¿Cuántos son? ¿Cuál es su interés?
La parte norte del poblado –Kino viejo-, hasta el Cerro Colorado,
últimamente ha tenido un “desarrollo” inmobiliario interesante;
solo que, los empresarios en Bienes y Raíces, tiene su matriz en
Tucson, Arizona, U.S.A.. Es solo un dato curioso.

Pero bueno. En mi corta existencia en este mundo, y después de
haber recorrido pueblos, rancherías y ciudades, siempre escuche al
pueblo bueno y culto, exigir a las autoridades la instalación de
obras de drenaje por dos motivos: salud y desarrollo de su
comunidad.

Pero mejor a’í se las dejo… Luego les platico de los
filibusteros…¡¡¡SARAVAH!!!

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