Jose Antonio Barragán León

Estado y sociedad ante la amenaza del Covid 19

Especial /    2020-03-23
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Una colaboración de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos Sección Guaymas (ANAD-Guaymas) Comisión de Comunicación Social

 

 

Proteger la ciudad, ha sido una de los preocupaciones de quienes se han apreciado como políticos en todas las épocas y con sus propios matices en los sistemas de gobierno del mundo civilizado, independientemente de su configuración religiosa o teológica. Nicolás Maquiavelo, en su clásica obra concebía al príncipe como obligación primaria para mantenerse en el poder la conservación de su reino. Entre los antiguos y modernos chinantecos de Oaxaca, hay una deidad, el Jmoo (el hombre faisán), que se encargaba de proteger su territorio.

 

La actual crisis del coronavirus ha puesto sobre el tapete de la discusión las medidas y acciones más adecuadas para enfrentar con tino dicha pandemia y desde Donald Trump, un ultraderechista racista hasta neoliberales nacionalistas como el zar Vladimir Putin, hombres de izquierda modera del PSOE como Pedro Sánchez, viejos militantes del partido Comunista Chino como el mandarín  Xi Jinping, democratacristianas como Angela Merkel, por cierto en cuarentena o nacionalistas de nuevo cuño como Emmanuel Macron, han debido tomarlas en pro los intereses de sus nacionales. Lo anterior ha incluido desde la potencia más vigorosa hasta el más modesto país, como lo son Belice que decidió cerrar sus fronteras con México y Nayib Bukele en El Salvador.

 

Solo Italia concentra  50 mil infestados y alrededor de 5 mil fallecidos, de los 331 mil contagiados a nivel planetario y casi 15 mil muertos.

 

Las acciones de las diferentes estrategias gubernamentales para enfrentar el Covid 19 van desde declaratorias de alerta y de emergencia sanitaria, cierre de fronteras y locales, suspensión de labores y centros de trabajo y de la administración pública no esenciales, toques de queda, restricciones a la circulación de las personas, confinamiento, sometimiento a cuarentena, protección de grupos vulnerables, impartición de clases virtuales, llamados al aislamiento voluntario hasta la aplicación de infracciones a quienes violen dichas medidas.  Incluso el uso de la fuerza pública, como marca indeleble del poder del Estado, está considerada para llevar adelante las medidas sanitarias.

 

En cierta etapa de la infección para las autoridades de salud es indispensable y hasta vital impedir el contagio, más en aquellos países con un sistema de salubridad y hospitalario pobre e insuficiente, de ahí la importancia de los llamados a que la gente permanezca en confinamiento y a ser responsables para prevenir situaciones de riesgo.

 

 

Covid 19, enemigo de la humanidad

 

El Consejo de Salubridad General, máximo órgano autónomo del Estado Mexicano, de toma de decisiones ante contingencias que amenacen la salud pública de los mexicanos, un derecho fundamental a garantizar por quienes ejercen el poder público en la República, en su primera sesión extraordinaria del año y ya en sesión permanente, ha reconocido a Covid 19 como una enfermedad grave de atención prioritaria y ha pedido a las entidades federativas la definición de planes que garanticen la atención oportuna de los casos de coronavirus que requieran hospitalización.

 

Tal decisión, de importantes implicaciones jurídicas, pocas veces vistas en el México posrevolucionario e inserto en la era de la globalización, impone retos tanto a gobernantes como a gobernados para hacer frente con éxito a la pandemia, definida por la OMS y la ONU como una amenaza para la especie humana y “un enemigo de la humanidad”.

 

La Secretaría de Salud, cabeza del sistema de salud nacional, como al igual lo hacen instancias estatales, llamaron a la calma, a estar informados y lanzaron mensajes y recomendaciones mediáticas a la prevención y a extremar medidas de sanitarias para la contención de los contagios. A dicha dependencia le corresponde definir las modalidades específicas, las fechas de inicio y término de las medidas tomadas, así como la extensión territorial de su aplicación.

 

Las diversas instancias de la administración pública en todos sus niveles, se han sumado a este llamado y solo en ciertas áreas estratégicas y prioritarias se ha seguido prestando servicios. En el Sistema Nacional de Protección Civil, integrado por instituciones del sector público, privado y social,  se encuentran avocados al tema.

 

Importantes medidas, desde fiscales, económicas y de apoyos a empresas, para garantizar el abasto de alimentos y medicinas, fueron tomadas por las diferentes autoridades ante el problema.

 

El Poder Judicial Federal y de los estados, decidieron hacer suyo tal llamado y apegarse a la cuarentena. Por su parte la Fiscalía General de Justicia en Sonora, igualmente tomó algunas medidas ante la contingencia, como son el uso de medios de comunicación para evitar en lo posible el contacto personal, el manejo solo de casos prioritarios, entre otros. En Nacozari, Caborca y Navojoa, se implementaron toques de queda con algunas modalidades.

 

Debemos resaltar que nuestro sistema jurídico previene medidas en su normativa para situaciones inéditas como la presente, en que la salud de los ciudadanos es prioritaria y la inasistencia a sus fuentes laborables resulta vital, en tanto duran las medidas sanitarias acordadas, pero que requiere de una declaratoria oficial por parte de las autoridades sanitarias, en tanto, los trabajadores están obligados a acudir a sus centros de trabajo.

 

La Ley Federal del Trabajo, para estos casos extraordinarios de una contingencia por enfermedad los patrones están obligados a suspender labores (artículo 427, fracción  VII) y cubrir como indemnización un salario mínimo a sus trabajadores por cada día que dure la suspensión sin que pueda exceder de un mes, tal como establece en su artículo 429, fracción IV.

 

Esa indemnización es un ingreso concedido al trabajador para sobrevivir en tiempos de contingencias y si esta se prolonga más allá del plazo establecido, autoridades y empresarios, habrán de fijar el rumbo a tomar en un escenario económico tendiente a complicarse. Un paro total de la economía sería fatal para la mayoría de los trabajadores del sector informal que viven al día. Ya hay cierre de pequeñas empresas y despidos. Las finanzas públicas no soportarían una medida tan drástica. Alemania decidió no parar su planta productiva y Corea enfocarse en su sector salud.

 

A las autoridades del sector salud corresponde decretar la alerta sanitaria, misma que no requiere la aprobación de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, para que sea decretada la suspensión de labores, periodo en que el trabajador podrá disfrutar de sus prestaciones sin perder su puesto o cargo.

 

En los hechos una declaratoria de emergencia sanitaria implicará una restricción o suspensión importante de ciertas garantías y derechos consagrados en la Carta Magna, de ahí que el auto de autoridad deberá de estar fundado y motivado debidamente y sobradamente justificado,además de definir sus alcances en el tiempo y en el espacio, ello atento a los límites de la actuación del Estado en una situación de riesgo para la salud pública y de valores tan preciados como la vida de las personas.

 

La Ley General de Salud, regula el derecho a la protección de la salud en los siguientes numerales:

 

ARTÍCULO 2o. El derecho a la protección de la salud, tiene las siguientes finalidades:

 

I. El bienestar físico y mental del hombre para contribuir al ejercicio pleno de sus capacidades;

 

II. La prolongación y el mejoramiento de la calidad de la vida humana;

 

III. La protección y el acrecentamiento de los valores que coadyuven a la creación, conservación y disfrute de condiciones de salud que contribuyan al desarrollo social;

 

IV. La extensión de actitudes solidarias y responsables de la población en la preservación, conservación, mejoramiento y restauración de la salud;

V. El disfrute de servicios de salud y de asistencia social que satisfagan eficaz y oportunamente las necesidades de la población;

 

VI. El conocimiento para el adecuado aprovechamiento y utilización de los servicios de salud, y

 

VII. El desarrollo de la enseñanza y la investigación científica y tecnológica para la salud.

 

ARTÍCULO 3o. En los términos de esta Ley, es materia de salubridad general:

 

I. La organización, control y vigilancia de la prestación de servicios y de establecimientos de salud a los que se refiere el artículo 34, fracciones I, III y IV, de esta Ley;

 

II. La atención médica, preferentemente en beneficio de grupos vulnerables; 13 II bis. La Protección Social en Salud;

 

III. La coordinación, evaluación y seguimiento de los servicios de salud a los que se refiere el artículo 34, fracción II;

 

IV. La atención materno – infantil;

 

IV Bis. El programa de nutrición materno-infantil en los pueblos y comunidades indígenas;

 

V. La salud visual

 

VI. La salud auditiva

 

VII. La planificación familiar;

 

VIII. La salud mental;

 

IX. La organización, coordinación y vigilancia del ejercicio de las actividades profesionales, técnicas y auxiliares para la salud;

 

X. La promoción de la formación de recursos humanos para la salud;

 

XI. La coordinación de la investigación para la salud y el control de ésta en los seres humanos;

 

XII. La información relativa a las condiciones, recursos y servicios de salud en el país;

 

XIII. La educación para la salud;

 

XIV. La orientación y vigilancia en materia de nutrición;

 

XV. La prevención y el control de los efectos nocivos de los factores ambientales en la salud del hombre;

 

XVI. La salud ocupacional y el saneamiento básico;

 

XVII. La prevención y el control de enfermedades transmisibles;

 

XVIII. La prevención y el control de enfermedades no transmisibles y accidentes;

 

XIX. La prevención de la invalidez y la rehabilitación de los inválidos;

 

XX. La asistencia social;

 

XXI. El programa contra el alcoholismo;

 

XXII. El programa contra el tabaquismo;

 

XXIII. El programa contra la farmacodependencia;

 

XXIV. El control sanitario de productos y servicios y de su importación y exportación;

 

XXV. El control sanitario del proceso, uso, mantenimiento, importación, exportación y disposición final de equipos médicos, prótesis, órtesis, ayudas funcionales, agentes de diagnóstico, insumos de uso odontológico, materiales quirúrgicos, de curación y productos higiénicos;

 

XXVI. El control sanitario de los establecimientos dedicados al proceso de los productos incluídos en la fracción XXII y XXIII;

 

XXVII.El control sanitario de la publicidad de las actividades, productos y servicios a que se refiere esta Ley;

 

XXVIII. El control sanitario de la disposición de órganos, tejidos y sus componentes, células5 y cadáveres de seres humanos;

 

XXIX. La sanidad internacional, y

 

XXX. Las demás materias, que establezca esta Ley y otros ordenamientos legales, de conformidad con el párrafo tercero del artículo 4o. Constitucional.

 

 

En materia de enfermedades transmisibles, señala:

 

ARTÍCULO134. La Secretaría de Salud y los gobiernos de las entidades federativas, en sus respectivos ámbitos de competencia, realizarán actividades de vigilancia epidemiológica, de prevención y control de las siguientes enfermedades transmisibles:

 

I. Cólera, fiebre tifoidea, paratifoidea, shigelosis, amibiasis, hepatitis virales y otras enfermedades infecciosas del aparato digestivo;

 

II. Influenza epidémica, otras infecciones agudas del aparato respiratorio, infecciones meningocóccicas y enfermedades causadas por estreptococos;

 

III. Tuberculosis;

 

IV. Difteria, tosferina, tétanos, sarampión, poliomielitis, rubeola y parotiditis infecciosa;

 

V. Rabia, peste, brucelosis y otras zoonosis. En estos casos la Secretaría de Salud coordinará sus actividades con la de Agricultura Ganadería y Desarrollo Rural;

 

VI. Fiebre amarilla, dengue y otras enfermedades virales transmitidas por artrópodos;

 

VII. Paludismo, tifo, fiebre recurrente transmitida por piojo, otras rickettsiosis, leishamaniasis, tripanosomiasis, y oncocercosis;

 

VIII. Sífilis, infecciones gonocóccicas y otras enfermedades de transmisión sexual;

 

IX. Lepra y mal del pinto;

 

X. Micosis profundas;

 

XI. Helmintiasis intestinales y extraintestinales;

 

XII. Toxoplasmosis;

 

XIII. Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), y

 

XIV. Las demás que determinen el Consejo de Salubridad General y los tratados y convenciones internacionales en los que los Estados Unidos Mexicanos sean parte y que se hubieren celebrado con arreglo a las disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

 

ARTÍCULO135. La Secretaría de Salud elaborará y llevará a cabo, en coordinación con las instituciones del sector salud y con los gobiernos de las entidades federativas, programas o campañas temporales o permanentes, para el control o erradicación de aquellas enfermedades transmisibles que constituyan un problema real o potencial para la salubridad general de la República.

 

ARTÍCULO136. Es obligatoria la notificación a la Secretaría de Salud o, en su defecto, a la autoridad sanitaria más cercana de las siguientes enfermedades y en los términos que a continuación se especifican:

 

I. Inmediatamente, en los casos individuales de enfermedades objeto del Reglamento Sanitario Internacional: fiebre amarilla, peste y cólera;

 

II. Inmediatamente, en los casos de cualquier enfermedad que se presente en forma de brote o epidemia;

 

 

III. En un plazo no mayor de veinticuatro horas en los casos individuales de enfermedades objeto de vigilancia internacional: poliomielitis, meningitis meningocóccica, tifo epidémico, fiebre recurrente transmitida por piojo, influenza viral, paludismo, sarampión, tosferina, así como los de difteria y los casos humanos de encefalitis equina venezolana, y

 

IV. En un plazo no mayor de veinticuatro horas, de los primeros casos individuales de las demás enfermedades transmisibles que se presenten en un área no infectada.

 

Asimismo, será obligatoria la notificación inmediata a la autoridad sanitaria más cercana de los casos en que se detecte la presencia del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o de anticuerpos a dicho virus, en alguna persona.

 

ARTÍCULO137. Las personas que ejerzan la medicina o que realicen actividades afines, están obligadas a dar aviso a las autoridades sanitarias de los casos de enfermedades transmisibles, posteriormente a su diagnóstico o sospecha diagnóstica.

 

ARTÍCULO138. Están obligados a dar aviso, en los términos del artículo 136 de esta Ley, los jefes o encargados de laboratorios, los directores de unidades médicas, escuelas, fábricas, talleres, asilos, los jefes de oficinas, establecimientos comerciales o de cualquier otra índole y, en general, toda persona que por circunstancias ordinarias o accidentales tenga conocimiento de alguno de los casos de enfermedades a que se refiere esta Ley.

 

ARTÍCULO139. Las medidas que se requieran para la prevención y el control de las enfermedades que enumera el artículo 134 de esta Ley, deberán ser observadas por los particulares. El ejercicio de esta acción comprenderá una o más de las siguientes medidas, según el caso de que se trate:

 

I. La confirmación de la enfermedad por los medios clínicos disponibles;

 

II. El aislamiento, por el tiempo estrictamente necesario, de los enfermos, de los sospechosos de padecer la enfermedad y de los portadores de gérmenes de la misma, así como la limitación de sus actividades cuando así se amerite por razones epidemiológicas;

 

III. La observación, en el grado que se requiera, de los contactos humanos y animales;

 

IV. La aplicación de sueros, vacunas y otros recursos preventivos y terapéuticos;

 

V. La descontaminación microbiana o parasitaria, desinfección y desinsectación de zonas, habitaciones, ropas, utensilios y otros objetos expuestos a la contaminación;

 

VI. La destrucción o control de vectores y reservorios y de fuentes de infección naturales o artificiales, cuando representen peligro para la salud;

 

VII. La inspección de pasajeros que puedan ser portadores de gérmenes, así como la de equipajes, medios de transporte, mercancías y otros objetos que puedan ser fuentes o vehículos de agentes patógenos, y

 

VIII. Las demás que determine esta Ley, sus reglamentos y la Secretaría de Salud.

 

ARTÍCULO140. Las autoridades no sanitarias cooperarán en el ejercicio de las acción para combatir las enfermedades transmisibles, estableciendo las medidas que estimen necesarias, sin contravenir las disposiciones de esta Ley, las que expida el Consejo de Salubridad General y las Normas Oficiales Mexicanas que dicte la Secretaría de Salud.

 

ARTÍCULO141. La Secretaría de Salud coordinará sus actividades con otras dependencias y entidades públicas y con los gobiernos de las entidades federativas, para la investigación, prevención y control de las enfermedades transmisibles.

 

 

ARTÍCULO142. Los profesionales, técnicos y auxiliares de la salud, al tener conocimiento de un caso de enfermedad transmisible, están obligados a tomar las medidas necesarias, de acuerdo con la naturaleza y características del padecimiento, aplicando los recursos a su alcance para proteger la salud individual y colectiva.

 

ARTÍCULO143. Los trabajadores de la salud de la Secretaría de Salud y de los gobiernos de las entidades federativas, y los de otras instituciones autorizadas por las autoridades sanitarias mencionadas, por necesidades técnicas de los programas específicos de prevención y control de enfermedades y por situaciones que pongan en peligro la salud de la población, podrán acceder al interior de todo tipo de local o casa habitación para el cumplimiento de actividades encomendadas a su responsabilidad, para cuyo fin deberán estar debidamente acreditados por alguna de las autoridades sanitarias competentes, en los términos de las disposiciones aplicables.

 

ARTÍCULO144. Las vacunaciones contra la tosferina, la difteria, el tétanos, la tuberculosis, la poliomielitis y el sarampión, así como otras contra enfermedades transmisibles que en el futuro estimare necesarias la Secretaría de Salud, serán obligatorias en los términos que fije esta dependencia. La misma Secretaría determinará los sectores de población que deban ser vacunados y las condiciones en que deberán suministrarse las vacunas, conforme a los programas que al efecto establezca, las que serán de observación obligatoria para las instituciones de salud.

 

ARTÍCULO145. La Secretaría de Salud establecerá las Normas Oficiales Mexicanas para el control de las personas que se dediquen a trabajos o actividades, mediante los cuales se pueda propagar alguna de las enfermedades transmisibles a que se refiere esta Ley.

 

ARTÍCULO146. Los laboratorios que manejen agentes patógenos estarán sujetos a control por parte de las autoridades sanitarias competentes, de conformidad con las Normas Oficiales Mexicanas que expida la Secretaría de Salud, en lo relativo a las precauciones higiénicas que deban observar, para evitar la propagación de las enfermedades transmisibles al hombre. Cuando esto represente peligro para la salud animal. se oirá la opinión de las autoridades competentes en la materia.

 

ARTÍCULO147. En los lugares del territorio nacional en que cualquier enfermedad transmisible adquiera características epidémicas graves, a juicio de la Secretaría de Salud, así como en los lugares colindantes expuestos a la propagación, las autoridades civiles, militares y los particulares estarán obligados a colaborar con las autoridades sanitarias en la lucha contra dicha enfermedad.

 

ARTÍCULO148. Quedan facultadas las autoridades sanitarias competentes para utilizar como elementos auxiliares en la lucha contra las epidemias, todos los recursos médicos y de asistencia social de los sectores público, social y privado existentes en las regiones afectadas y en las colindantes, de acuerdo con las disposiciones de esta Ley y los reglamentos aplicables.

 

ARTÍCULO 149. Sólo con autorización de la Secretaría de Salud se permitirá la internación en el territorio nacional de personas que padezcan enfermedades infecciosas en periodo de transmisibilidad, que sean portadoras de agentes infecciosos o se sospeche que estén en periodo de incubación por provenir de lugares infectados.

 

ARTÍCULO150. Las autoridades sanitarias señalarán el tipo de enfermos o portadores de gérmenes que podrán ser excluidos de los sitios de reunión, tales como hoteles, restaurantes, fábricas, talleres, cárceles, oficinas, escuelas, dormitorios, habitaciones colectivas, centros de espectáculos y deportivos.

 

ARTÍCULO151. El aislamiento de las personas que padezcan enfermedades transmisibles se llevarán a cabo en sitios adecuados, a juicio de la autoridad sanitaria.

 

ARTÍCULO152. Las autoridades sanitarias podrán ordenar, por causas de epidemia, la clausura temporal de los locales o centros de reunión de cualquier índole.

 

 

ARTÍCULO153. El transporte de enfermos de afecciones transmisibles deberá efectuarse en vehículos acondicionados al efecto; a falta de éstos, podrán utilizarse los que autorice la autoridad sanitaria. Los mismos podrán usarse posteriormente para otros fines, previa la aplicación de las medidas que procedan.

 

ARTÍCULO154. Las autoridades sanitarias determinarán los casos en que se deba proceder a la descontaminación microbiana o parasitaria, desinfección, desinsectación, desinfestación u otras medidas de saneamiento de lugares, edificios, vehículos y objetos.

 

ARTÍCULO155. La Secretaría de Salud determinará la forma de disponer de los productos, subproductos, desechos y cadáveres de animales, cuando constituyan un riesgo de transmisión de enfermedades al hombre o produzcan contaminación del ambiente con riesgo para la salud.

 

ARTÍCULO156. Se considera peligroso para la salubridad general de la República la tenencia, uso o aprovechamiento de animales de cualquier tipo, cuando sean:

 

I. Fuente de infección, en el caso zoonosis;

 

II. Huésped intermediario de vehículos que puedan contribuir a la diseminación de enfermedades transmisibles al hombre, y

 

III. Vehículo de enfermedades transmisibles al hombre, a través de sus productos.

 

ARTÍCULO157. Se prohibe la introducción o el transporte por el territorio nacional de animales que padezcan una enfermedad transmisible al hombre, de cadáveres de aquéllos, así como el comercio con sus productos. Asímismo, se prohibe la introducción o el transporte de animales que provengan de áreas que la autoridad sanitaria considere infectadas.

 

 

La Ley General de Salud, en el renglón de medidas extraordinarias en materia de salubridad  general establece lo siguiente:

 

ARTÍCULO181. En caso de epidemia de carácter grave, peligro de invasión de enfermedades transmisibles, situaciones de emergencia o catástrofe que afecten al país, la Secretaría de Salud dictará inmediatamente las medidas indispensables para prevenir y combatir los daños a la salud, a reserva de que tales medidas sean después sancionadas por el Presidente de la República.

 

ARTÍCULO182. En caso de emergencia causada por deterioro súbito del ambiente que ponga en peligro inminente a la población, la Secretaría de Salud adoptará las medidas de prevención y control indispensables para la protección de la salud sin perjuicio de la intervención que corresponda al Consejo de Salubridad General y a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología.

 

ARTÍCULO183. En los casos a que se refieren los artículos anteriores, el Ejecutivo Federal podrá declarar, mediante decreto, la región o regiones amenazadas que quedan sujetas, durante el tiempo necesario, a la acción extraordinaria en materia de salubridad general.

 

Cuando hubieren desaparecido las causas que hayan originado la declaración de quedar sujeta una región a la acción extraordinaria en materia de salubridad general, el Ejecutivo Federal expedirá un decreto que declare terminada dicha acción.

 

ARTÍCULO184. La acción extraordinaria en materia de salubridad general será ejercida por la Secretaría de Salud, la que podrá integrar brigadas especiales que actuarán bajo su dirección y responsabilidad y tendrán las atribuciones siguientes:

 

I. Encomendar a las autoridades federales, estatales y municipales, así como a los profesionales, técnicos y auxiliares de las disciplinas para la salud, el desempeño de las actividades que estime necesarias y obtener para ese fin la participación de los particulares;

 

II. Dictar medidas sanitarias relacionadas con reuniones de personas, entrada y salida de ellas en las poblaciones y con los regímenes higiénicos especiales que deban implantarse, según el caso;

 

III. Regular el tránsito terrestre, marítimo y aéreo, así como disponer libremente de todos los medios de transporte de propiedad del estado y de servicio público, cualquiera que sea el régimen legal a que estén sujetos estos últimos:

 

IV. Utilizar libre y prioritariamente los servicios telefónicos, telegráficos y de correos, así como las transmisiones de radio y televisión, y

 

V. Las demás que determine la propia Secretaría.

 

Frente a la lluvia de información que satura los medios de comunicación y preferentemente las redes sociales, no siempre del todo confiable y cuya tendencia en muchos casos es a crear confusión en los receptores, sumados a la ignorancia en temas médicos en su generalidad y la desconfianza natural en algunos sectores sociales ante los llamados de la autoridad tenidos como demagógicos, son factores entre otros que se constituyen un caldo de cultivo propicio para la expansión de la enfermedad.

 

 

La irresponsabilidad ante el Covid 19 frente a la Ley Penal

 

El secretario de Salud de la entidad Enrique Claussen, ha declarado que no habrá buenas noticias en los próximos días.

 

Por eso vale la pena recordar que en Sonora, el Código Penal, establece al contagio de enfermedades como un ilícito, tal como lo prevé en sus numerales siguientes:

 

“ARTICULO249.- El que sabiéndose afectado de enfermedad venérea en período contagioso, o de algún otro mal grave y fácilmente transmisible, tenga relaciones sexuales, amamante, o de cualquier otra manera directa, ponga en peligro de contagio a otro, se le impondrá de cuarenta a trescientos días multa y será recluido en establecimiento adecuado por el tiempo necesario, hasta obtener su curación o inocuidad.

 

Si la enfermedad padecida fuera incurable, se impondrá de seis meses a cinco años de prisión y de diez a doscientos días multa.

 

Se procederá sólo a instancia de parte, cuando el hecho ocurriere en matrimonio, promesa de matrimonio o concubinato.

 

ARTICULO250.- Los padres o tutores que a sabiendas que sus hijos o pupilos padecen alguna enfermedad de las señaladas en el primer párrafo del artículo precedente, en período contagioso, los entreguen a una nodriza para que los amamante, se les impondrá de veinte a doscientos días multa. En caso de tratarse de enfermedad incurable, se aplicará la sanción establecida en el segundo párrafo del artículo anterior.

 

ARTICULO251.- Cuando el contagio llegare a consumarse, el responsable será sancionado en los términos que para el delito de lesiones u homicidio fija este Código”

 

Por eso, el acatamiento del marco normativo vigente es crucial en los tiempos de crisis sanitaria y el llamado a conducirnos con responsabilidad social ante la delicada coyuntura incluye desde las mismas autoridades del sector salud, principales obligadas a tomar las mejores decisiones para sortear con éxito la amenaza de la pandemia, los propios ciudadanos, los titulares de los ejecutivos estatales y hasta el mismo presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, en momentos en que el liderazgo político más que un adorno o un estorbo es una necesidad.

 

 

Obras literarias como “La peste” del premio nobel Albert Camus, nos indican que en casos tan críticos aflora lo mejor y lo peor de la naturaleza humana.

 

Y ante la contingencia el rol de los medios de comunicación y de la propia sociedad civil, será  crucial.

 

 

 

 

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