Sinaloa; acuerdos para "bien morir"

Alberto Vizcarra Ozuna /    2026-04-22
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Cuando te dicen que no morirás hoy, pero te encaminan al cadalso, no hay mucho que celebrar. Esta es una imágen adecuada para calificar el acuerdo al que fueron orillados los productores de maíz del estado de Sinaloa con el gobierno federal, este martes 21 de abril.

El gobierno está más desesperado por la administración y el manejo de la crisis, que por resolver los problemas estructurales que han llevado al país a un estancamiento crónico y a una peligrosa dependencia alimentaria.

Esto es lo que denota el acuerdo para darle salida a la producción de poco más de tres millones de toneladas de maíz del ciclo otoño-invierno del estado de Sinaloa, el principal productor de maíz blanco de todo el país.

En lo que se ha dado en llamar "la construcción de un precio", el gobierno se somete a los grandes importadores y sigue tomando como referencia la Bolsa especulativa de Chicago, entidad mercantil dominada por los corporativos agrofinancieros que manipulan los precios con el propósito de incrementar el control sobre los mercados alimentarios globales y profundizar la dependencia de las naciones periféricas.

Con ese esquema, que le impone a México el T-MEC, el gobierno acepta el referente de la Bolsa de Chicago, que está muy por debajo de los costos nacionales de producción. 

La tonelada en esa bolsa mercantil apenas supera los tres mil pesos. Para el acuerdo con Sinaloa, se parte de ese referente más los costos de transporte. El gobierno federal se comprometió con un apoyo de 1, 300 pesos y el gobierno del estado con 400, lo cual supone que se estarán pagando 6 mil pesos por tonelada a un padrón de aproximadamente 25 mil productores de la entidad.

En las mesas de discusión con el gobierno federal participó Baltazar Valdez, dirigente en Sinaloa de Campesinos Unidos e integrante de la coordinación del Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano, quien declaró a los medios nacionales que el precio alcanzado estaba por debajo de los costos de producción, refiriendo que los estudios técnicos del FIRA y de la propia Secretaría de Agricultura de Sinaloa, reconocían un costo de producción de 6 mil 500 pesos por tonelada. Por lo mismo dijo el dirigente de los productores, mantuvimos la petición de los 7 mil doscientos pesos.

El esquema puesto en operación en Sinaloa, ya se había ensayado en noviembre del año pasado para atender la producción de maíz de la región del Bajío. Esquema que terminó por dejar sin mercado a más de un millón de toneladas, propiciando condiciones desesperantes de descapitalización de los productores, muchos de los cuales venden sus activos para pagar deudas y dejan sus tierras sin sembrar.

 No parece depararle otra suerte al presumido acuerdo con Sinaloa, que los resultados desastrosos registrados en el Bajío. 

La realidad reclama que el gobierno se deje de estos juegos de "manejo de crisis". Con el conflicto bélico en el medio oriente, está en curso una crisis alimentaria global. Según el informe mensual del mes de marzo, publicado por el Consejo Internacional de Cereales, la producción mundial de trigo, maíz y otros granos, caerá por encima de 53 millones de toneladas métricas, lo que advierte el riesgo del cierre de mercados de exportación. Una amenaza para las naciones dependientes de las importaciones, como es el caso de México.

Mientras el gobierno mantenga los granos básicos dentro del T-MEC y con ello la manga ancha para las importaciones indiscriminadas de granos y otros productos alimenticios, seguirá con estos simulacros de atención al campo que bien se pueden calificar como "ayudas para bien morir".

Desde el Valle del Yaqui, Ciudad Obregón, Sonora a 22 de abril del 2026

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